El final de Medea.
Publicado por Mashka, Eny y Hansa , viernes, 30 de abril de 2010 1:55
Personajes:
Abuela de Medea
Jasón
Situación histórica : En la actualidad, Medea es una joven que ha sido recientemente abandonada por su marido. Esta tiene dos hijos y ante la situación de que el banco no le da un préstamo, acude a su abuela, con la cual no tiene una gran amistad pero es la única que puede ayudarla. Se cuenta que la abuela de Medea es sus tiempos jóvenes, era considerada una especie de "caza hombres" ya que, conseguía a todos los que deseaba; también se rumoreaba que conocía la magia negra y que podía manipular a las personas. Nunca se probó con certeza dicho manifiesto pero su nieta confiaba en que ella pudiera devolver a su marido la atracción por ella. Tras días sin respuesta, llegó una noche de fuerte tormenta. Cuando Medea se disponía a ir a la cama, alguien tocó la puerta de su casa, esto la cogió por sorpresa, dio un brinco y se dirigió al umbral de la entrada, tras la cual, se encontraba su abuela empapada por la lluvia. Medea, temerosa, abre la puerta.
Medea: Abuela, ¿qué haces aquí a estas horas tan tardías?
Abuela: ¡Nieta, tengo la solución! ¡Sé lo que tienes que hacer para volver a ganar su amor!
Medea: ¿No te estarás burlando de mi? Estuve esperando varios días a tu respuesta, tan desesperada.
Abuela: Lo siento, pero ya sabes que tengo mis propios asuntos.
Mientras Medea mira fijamente a su abuela, esta pasaba hacia el salón y junto a la mesa del comedor dejo su enorme saco y de él sacó un pequeño frasco de cristal rayado y contenía un líquido morado.
Medea: Abuela, ¿qué es esto?-dijo Medea desde la entrada
Abuela: Esto hija mía, será lo que guiará tu destino. Todo aquello que aguardas en tu corazón, esa venganza hacia tu marido…-pero antes de que la abuela pudiera continuar hablando, Medea la interrumpió;
Medea: Yo simplemente quiero lo mejor para mis hijos.
Abuela: Vamos Medea, ¿a quién quieres engañar? Necesitas esto tanto como a tus niños; debes vengarte. O, ¿Es que quieres dejar libre a tu marido de toda culpa?
Medea: Claro que no, pero…
Abuela: Pues entonces, hazle el favor a esta pobre anciana de coger el frasco y verter la bebida en una copa con agua…
Medea: De acuerdo, llamaré a Jasón y lo invitaré a venir con el propósito de engatusarlo mediante mis disculpas.
Medea recapacita lo que le dijo su abuela y a la mañana siguiente quedó con Jasón. Este se mostraba altivo pero aún así accedió a la invitación de su ex mujer. Esta por otra parte, vertió el veneno que le proporcionó su abuela.
Ambos brindaron por un futuro mejor. Mientras Jasón bebía su “vino” , Medea lo miraba fijamente esperando la reacción.
La cara de Jasón se tornó amarilla, como si de un pomelo se tratara, se le pusieron los ojos en blanco, y este cayó al suelo. Medea inmóvil no supo que hacer en ese momento, fue entonces cuando la sombra de su abuela se paseó junto a ella y como si de un sueño se tratara, la abuela se desvaneció en el aire, lo último que se oyó en la habitación fue el susurro del viento de la ventana del salón. Medea fuera de su shock llamó a la ambulancia y a la Policía, mientras recogía sus cosas para marcharse de la ciudad.
Tras la llegada de la ambulancia, el piso estaba bajo el embrujo de algo paranormal, infrahumano. Recogieron el cuerpo, y en cuanto Medea escapó, medio loca con sus hijos hacia ninguna parte, simplemente caminaban hacia el atardecer que de rojo bajaba la ciudad.
Enriqueta Ulzurrun de Asanza y Vega
María Kachura
Hamza Ben Driss El Mrabet

